Hebrios.
Oidos y ojos inundados por musica de colores, pero el tacto era imperdible,
te tocaba, estabas ahí, y nadie podía interponerse en ese vinculo que aquella noche ibamos a crear.
Cerca, un poco más lejos, mira abajo, yo también, de nuevo cerca, más cerca, más...
solo un poco más... ¿qué?
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